n general el rumbo de la Economía Moderna se sustenta en buena parte sobre el crédito. En épocas pasadas las personas preferían adquirir todo de contado sobre la base de sus ahorros, incluso construían personalmente sus propias casas. La vida no requería o no eran indispensables las cosas que la vida moderna exige.
Hoy en día tenemos los más diversos sistemas de crédito y para todo lo imaginable: casa de habitación, automóvil, electrodomésticos, viajes, estudio, víveres, etc. Los Bancos promueven el crédito personal; las entidades comerciales, los grandes almacenes y supermercados invitan a adquirir sus productos «incluso los víveres y el mercado semanal o diario» mediante la Tarjeta de Crédito. La mayoría de centros comerciales expiden su propia tarjeta de crédito.En el bolsillo de personas ingénuas este plástico se convierte en un verdadero peligro cuando se penetra despreocupadamente en un Centro Comercial lleno de atractivas ofertas coloreadas o numéricas, peligro que se hace evidente cuando al salir del mismo se cae en la cuenta de las cosas no indispensables que hemos adquirido y las deudas que hemos contraido.En la actualidad encontramos muchas personas atormentadas por las deudas. Tienen deudas a corto, mediano y largo plazo, obligaciones que se incrementan por los efectos de la devaluación, deudas cuyas cuotas superan los ingresos mensuales y que en un perverso círculo vicioso requieren nuevos préstamos para poder subsanarlas, deudas que comprometen el patrimonio familiar e incluso terminan obligando a posponer las metas u objetivos trazados.Pero tambien existen recursos que permiten salir de dichas deudas en un tiempo relativamente corto y cumplir con los sueños, metas u objetivos que se han planteando.YatZoom